jueves, 9 de febrero de 2017

...volvamos a lo natural

“Volvamos a lo natural, sembremos, cosechemos, tengamos la satisfacción en nuestras manos de abrazar la tierra y conoceremos la verdadera felicidad en la salud” (Autor & Foto: Peter Pantoja Santiago)


jueves, 2 de febrero de 2017

Payaso que hace reír aún llorando por dentro...



Quién me conoce muy profundamente sabe que no me gustan los payasos, obviamente ese tipo de payaso terrorífico mucho menos, pero eso no quiere decir que en lo que ellos representan, no lo valore, al contrario, siempre he dicho en son de broma, que quizás en otra vida fui uno y no me fue bien, pero por otro lado confieso que algunas viejas amistades me decían Peteryaso 😬😬😬😬 una mezcla de Peter + Payaso = Peteryaso.  


Pero algo que admiro siempre es la capacidad que tienen los que se dedican con vocación genuina al arte de reír, a esa virtud de arrancar sonrisas, cabe señalar que así he sido yo, quizás sin la nariz roja o ropa de colores, tengo que aceptar que le hago de Payaso algunas veces, por eso este escrito lo dedico a aquellos Payasos que saben lo que es sufrir, llorar, decepcionarse, sentir que le lastiman o hieren o traicionan entra tantos otros sentimientos, y aún así se colocan sobre su rostro una sonrisa y salen a sanar y a bendecir, porque eso les hace feliz existencialmente y simplemente sanando a otros se sanan a ellos también y esa es su mayor medicina para el alma.


Es loable dejar a un lado el dolor para ofrecer a otros una sonrisa y hacerles sentir bien.


Así que hoy, dedico este pensamiento a tod@s ell@s, porque yo también se como se siente. 


PD: 🤡 🤡🤡🤡🤡 Todos llevamos uno en el interior si se trata de arrancar una sonrisa a quienes amamos.🙏🏽🙏🏽🙏🏽🙏🏽🙏🏽🙏🏽🙏🏽


#Payasos

martes, 31 de enero de 2017

...no más xenofobias por parte del pueblo cristiano silente


...lo que debemos recordar los que nos llamamos Cristianos, todos los Creyentes sin importar credos o denominaciones ante toda esa ola de abusos, xenofobias y racismos por parte del gobierno Trump. #donaldtrump #trump #creyentes #cristianos


viernes, 13 de enero de 2017

Cuando no somos capaces de respetar el espacio de nuestro semejante



Cuando no somos capaces de respetar el espacio de nuestro semejante 

Autor: Peter Pantoja Santiago 
(Juncos, Puerto Rico)

¿Cuántos hemos tenido un mal día?, ¿cuántos hemos deseado no salir de la cama en todo el día?, ¿cuántos hemos deseado que nadie nos hablara en algún momento y simplemente pasar ese día en silencio?...

...TODOS, todos lo hemos vivido en algún momento de nuestras vidas y lo viviremos por pequeños o largos periodos en nuestra existencia.

¿Porqué nos sucede ese sentimiento?, simplemente porque si no pasara, es porque no existimos, es completamente normal, es un mecanismo de defensa sentimental, mental y simplemente existencial, el ser humano necesita como también el mundo animal, su espacio para reflexionar, meditar y pensar.

Vivimos en un mundo tan cambiante, tan de prisa, dónde olvidamos las cosas más sencillas de la vida, lo más básico, todo aquello que debería ser prioridad, los buenos días, buenas tardes, buenas noches, gracias, que aproveche, con su permiso, felicidades, lo has hecho bien, me siento orgulloso de ti, eres una bendición en mi vida, en fin, palabras, gestos, sonrisas, abrazos.

La tecnología ha llegado para instalarse en nuestras vidas como avance y a su ves como división divina.

Hemos entorpecido nuestro desarrollo integral como personas, cuando damos más importancia a las redes sociales no para progreso, sino para continuamente estar legados y atados a ellas sin permitir su utilización para unir el mundo y no para separarnos.

Siempre me pregunto porque no somos capaces en ocasiones de respetar cuando nuestro semejante necesita un momento de soledad en su vida y hasta en los medios digitales se exigen que no falten, que no dejen de escribir, unos por la co dependencia de leer algo, de sentirse escuchados o valorados, olvidan quizás que esa otra persona también necesita su espacio para descanso interno y recargar baterías, para poder ofrecer sus consejos, sus palabras a los demás.

YCuando verdaderamente comprendamos que todo ser humano tiene días en alta y días en baja, podremos ir instruyéndonos en otras circunstancias que la misma vida nos plantee. 

Recuerdo para el verano del año 2000, estar en aquella fría y tenue funeraria, y llegar el momento en que por no hacer y mal a nadie, agachar mi cabeza entre mis piernas, para no escuchar a nadie, porque en ese momento deseaba tener a solas mi dolor por la pérdida de mi hermano, pero no todo mundo posee el don del silencio, y en ocasiones se puede llegar a ser impertinente cuando se desea "consolar", "animar" o simplemente hacer “sentir" bien a otra persona.

El silencio es tan hermoso cuando se puede utilizar para la reflexión profunda, desconectar a través de tus sentimientos, olvidarse por un instante de todo lo que te rodea, conectarte con Dios para los creyentes, con tus pensamientos, en fin, simplemente estar en quietud y paz.

Respetar el espacio de nuestro semejante comprende tantas cosas, respetar su silencio, su dolor, sus alegrías, sus tristezas, sus triunfos o derrotas, respetar cuando esa persona desea estar sentado tú a tú consigo mismo sin ser interrumpido.

Todos necesitamos nuestro espacio, quizás usted no comprende que esa persona haya sido lastimada tanto en su vida que ya no confíe en nadie, que desea vivir plenamente haciendo lo que tenga que hacer sin dar mayor espacio a que entren en ese espacio personal, quizás esa persona ha sufrido tanto decepciones y traiciones que no desea la entrada de más personas y gente en su vida, que ya se siente al completo con aquellas que están en su entorno.

Hay tanto porque aprender, porque crecer, se nos muere las esperanzas porque las gastamos a través de nuestras luchas en tantas cosas que drenan nuestras fuerzas, y no somos capaces en detenernos para identificar todo aquello que no nos permite avanzar.

Identificando todo lo que nos drena, podremos continuar y avanzar en nuestro paso por la vida, respetando espacios, utilizando energías y fuerzas para la unidad en todo aquello que sane a su ves al mundo dolido y herido en que vivimos, y saben que es lo peor, que lo hemos desangrado nosotros mismos y por ende nos corresponde arreglar el desastre que hemos creado a lo largo de los años, porque en ocasiones hemos malgastado el tiempo en cosas triviales.

Cuando aprendamos a respetar espacios, y darnos la oportunidad de tener el nuestro también, iremos identificando todo aquello que puede repercutir en beneficios de crecimiento existencial, aquellas herramientas que nos permitan sacar el mejor de los provechos a circunstancias, imprevistos, momentos y espacios.

Vamos a darnos la oportunidad de crecer, no cortemos las alas del crecimiento con impertinencias, aprendamos a decir buenos días, buenas tardes, buenas noches, buen provecho, con su permiso, gracias, lo has hecho excelente, me siento orgulloso de ti, en fin, tantas expresiones como el acto tan simple de sonreír o abrazar o una palmada en el hombro, en ocasiones son más pertinentes y necesarias que mil palabras, no importa que no sean correspondidas, porque al final usted crece y aprende de ello, porque en su ser reafirma su grandeza como persona y aún cuando nadie le corresponda las mismas, usted siempre mantendrá su base y principio de por convicción no cesar nunca en realizarlos.

Así que, aprendamos del silencio y respeto a nuestro semejante en sus espacios, no permitamos que los medios tecnológicos nos hagan olvidarlo y utilicemos los mismos también para crecer y desarrollo de valores importantes que no se deben perder jamás.

jueves, 12 de enero de 2017

¿En que nos hemos convertido? (Crisis de los Refugiados)


¿En qué nos hemos convertido?


(Autor: Peter Pantoja Santiago desde Juncos, Puerto Rico)



Una noche más donde mi corazón se fue lejos, muy lejos, donde mi conciencia divaga entre la impotencia, el dolor y la rabia.


¿En que momento dejamos de dolernos por nuestro semejante?


¿En que momento nos convertimos en ciegos, sordos y mudos ante las injusticias?


¿En que momentos dejamos de ser altruistas, nobles y compasivos?


No puedo dejar de enviar mis oraciones, pensamientos a mis hermanos refugiados, porque son mis hermanos, son de nuestro mundo, de nuestro mismo hábitat.


¿Hasta cuándo la ONU continuará siendo un club social y la Unión Europea un espejismo insensible?


Es verdaderamente indignante que todo esto suceda en éste Siglo no, en cualquiera, es sumamente vergonzoso.


No comprendo como podemos reposar nuestras cabezas sobre la almohada en las noches cuando nuestros hermanos de planeta se encuentran pasando frío, hambre, dolor, enfermedad, carencias básicas como lo son un baño, un retrete, una ducha, no dejo de pensar en ello y mi corazón produce amargas lágrimas.


Nos hemos convertido en un mundo completamente insensible, en grupos supuestamente humanitarios y en realidad son solo fachas y clubes sociales.


Yo soy creyente, pero no puedo pasar por alto mi indignación con los credos universales, todos aquellos que predican del amor, la paz y el extender la mano al semejante o prójimo, no puedo parar de preguntarme; ¿dónde rayos están?


Iglesias, Capillas, Parroquias, Catedrales, Centros Cristianos, sin importar nombres ideológicos, si no somos capaces de voltear nuestra mirada hacia esos refugiados, somos semejantes o peores que aquellos que no le ofrecieron posada a quien creemos en aquella noche fría y solitaria allá en Belén.


Que resuene nuestra conciencia, que se estremezca nuestro ser, que tiemble nuestra alma, que se haga eco en nuestra existencia, que si no somos capaces de unirnos como pueblo mundialmente hablando para solucionar crisis humanitarias como la de nuestros refugiados, somos cómplices, CÓMPLICES, por cada muerte inocente seremos vilmente cobardes, porque hay tanto, tanto por hacer, si nuestra voz se uniera en un solo grito, las naciones se estremecerían y la mezquindad de quienes cometen esos crímenes, se desvanecería 


¿Porqué no somos capaces de ver la realidad?, ¿porqué no somos conscientes en unir esfuerzos de lucha?, ¿porqué no podemos aceptar que aún en la distancia nuestra voz tiene más peso y valor que las balas, cañones, fusiles o tanques de guerra?


¿Es que acaso nos hemos convertido en momias estáticas incapaces de reaccionar ante las verdaderas injusticias de este mundo?


“Si usted baja en su lucha por erradicar las injusticias, los que la permiten bajarán en las posibilidades de dejar de cometerlas” (P. Pantoja Santiago)


Las "grandes" naciones son las más cobardes, son aquellas que cruelmente cierran las puertas a miles de refugiados y les dejan en la calle para que mueran de frío, porque la maldita política vale más que la moral y la igualdad.


No podemos anhelar un mejor porvenir si somos almas silentes del presente a la hora de defender el derecho básico de nuestros hermanos refugiados, eso es ser completamente hipócritas.


Son tantas las preguntas que le realizaría a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE), tantos cuestionamientos simples y profundos, pero el principal de ellos, ¿en que momento dejaron de sentir compasión por su semejante?


A los presidentes de todas esas naciones donde hay refugiados, solo les dejaría una noche a -22° a la intemperie, sin comida, baño y en una lona como refugio a ver si en algo pueden adoptar la solidaridad con sus semejantes.


¿Dónde quedó aquella frase de somos un solo pueblo?


Dentro del Mandato de la Vision General de la ONU, dice la siguiente frase y cito: 


“En la adopción de las principales decisiones políticas tienen voz todos los países, ricos y pobres.”


Y con perdón y respeto lo digo, ¿dónde a quedado esa voz?, puesto que no solo una carpa o lona es suficiente para nuestros refugiados, no lo es, no es justo cuando ustedes duermen bajo una intensa y satisfactoria calefacción y ellos a más de -22°, ¿dónde queda la igualdad para los pobres y necesitados en emergencias que tanto pregonan y predican?


Realmente no dejo de preguntarme, ¿en qué nos hemos convertido?, en una civilización completamente insensible, falta de compromiso social, llena de inseguridades en la hora de actuar y hacer lo correcto, carentes de dar pasos de fe para libertar a nuestra humanidad que viven en la opresión, no me lo puedo explicar, si somos más que aquellos que cometen esos crímenes, ¿porque no podemos actuar o es que acaso ya no está en la prioridad humana ayudar a sustentar al semejante?


Benjamin Franklin dijo:


“ La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.”


¿Porqué usted y yo no somos capaces de propiciar esas pequeñas cosas hoy?, ¿porqué no somos capaces de levantarnos como humanidad unida alrededor de nuestra casa grande llamado mundo y hacer valer el derecho de nuestros refugiados?


“Quien no observa con igualdad el rostro de un refugiado en su dolor, jamás ha conocido la virtud de la nobleza” (P. Pantoja Santiago)


Deseo de todo corazón que todos esos "líderes" de la ONU o la UE, no puedan conciliar el sueño, que cada ves que recuesten sus cabezas en sus regazos, se les presente aquellas escenas de esos refugiados muriendo de frío, y para que se puedan familiarizar con su dolor, los rostros que observen no sean los presentados a través de la prensa mundial, sino el de los suyos, que vean a sus hijos, nietos, esposas y esposos, sus padres y hermanos, a ver si son capaces de actuar de una ves y por todas con razón y sentimiento, con cordura y efectividad, porque no se pueden continuar perdiendo vidas de nuestros refugiados, lo mismo deseo para cada ser humano que se diga llamar creyente sin importar su credo o ideología.


Seamos más humanos, más sensibles, más altruistas, menos egoístas y por una ves coherentemente pensemos en nuestros refugiados y no tan solo eso, sino que provoquemos que el mundo se estremezca y no por los sonidos de la bombas, balas o fusiles de guerra, sino por la unidad de nuestras voces a una que grite hasta desgarrarse la tierra “JUSTICIA PARA NUESTROS REFUGIADOS”, sin razas, sin credos, sin posiciones sociales o políticas, etnias, simplemente HUMANOS.


...Todos somos culpables, todos... #refugiados #refugees


lunes, 26 de diciembre de 2016

Sed altruistas...



Ayer mientras caminábamos por una de las calles del Viejo San Juan en mi amada patria Puerto Rico, había un señor mayor con su guitarra sentado tocando su música, de esos talentos callejeros que subsisten con nuestra caridad y corazón altruista, justo cuando estamos llegando al frente de él caballero, se detiene un auto elegante color blanco, manejado por un caballero de unos 70 años, una dama de igual edad de copiloto y de la parte posterior se baja una dama de edad similar y muy elegante, y en sus manos llevaba una funda de papel bien decorada en cuyo exterior estaba bien decorada con alusión a la Navidad, esa escena me alegró el alma, me hizo ver que hay muchos corazones altruistas dispuestos a hacer obra de la que nutre más el alma, aquella obra callada que tanto dignifica el interior, no conocí sus nombres, apenas vi un poco sus rostros, pero conocí lo más importante de ellos: UN CORAZÓN PURO Y LIMPIO Y DISPUESTO A DAR SIN ESPERAR NADA. Y a el caballero de la guitarra, escucharle emocionado decir muchas gracias y Dios les bendiga y felicidades, eso no tiene precio.🙏🏽🎄🎁🎅🏽🇵🇷🎉 Ese es el verdadero significado de la Navidad genuina que perdura los 365 días del año.

Honraron el siguiente texto que me llegó a la memoria mientras fui testigo de esa hermosa escena que me recordó para que he nacido:

“Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.”

(S. Mateo 25:40)